Pero, más allá de que las agujetas aparezcan después de un entrenamiento físico, ¿sabemos por qué surgen? ¿Cómo podemos combatirlas? ¿Hay personas inmunizadas a ellas? Descúbrelo con Deporlovers:
1 Tengo agujetas. ¿Es malo?
¡No temas! Las agujetas son algo tan sencillo como la consecuencia de un trabajo intenso a raíz de ejercicio físico. No es necesario que sea a raíz de estar en el gimnasio, sino que se puede producir con un entrenamiento en casa o con una sesión de running.
Se producen debido a unas pequeñas microrroturas musculares, producidas a raíz del ejercicio físico.
Antes se pensaba que las agujetas aparecían por someter a nuestro cuerpo a un sobreesfuerzo, que implicaba la acumulación de ácido láctico en nuestros músculos, con su posterior cristalización y dolor en los días siguientes. Esto es falso.
La verdadera razón son las microrroturas que se forman en nuestros músculos, producidas después de entrenar algunas zonas del cuerpo no tan acostumbradas a ejercitarse, por la intensidad, o simplemente porque llevamos tiempo sin trabajar esas zonas.
2 Tengo agujetas. ¿Es malo?
El único problema de tener agujetas es la sensación de dolor e incomodidad que sentimos en nuestros músculos durante los días que duran sus efectos.
Todo lo demás, es un signo beneficioso. Perfecto, porque hemos conseguido realizar un buen entrenamiento rompiendo fibras. Este estímulo le indica al músculo que debe regenerarse en búsqueda de una amplitud o de un trabajo al cual no estaba acostumbrado y le había hecho atrofiarse.
En nuestra alimentación, incluir aminoácidos esenciales va a ser fundamental en los procesos de recuperación.
Durante el entrenamiento, no te olvides de calentar antes de realizar un entrenamiento de musculación. Un buen trabajo de calentamiento reducirá la aparición de las temidas agujetas.
Trucos para hacer desaparecer las agujetas
Todos las hemos sentido en alguna ocasión. En mayor y menor medida, claro está, dependiendo del trabajo físico al que nos hayamos enfrentado. Seguro que ha habido momentos en los que incluso has encontrado un músculo que no sabías ni que existía a raíz del dolor que te genera.
En el artículo de hoy haremos un repaso por los mitos extendidos en torno a recetas mágicas que podamos crear, los que de verdad funcionan y el secreto final que nadie se atreve a decir: que son cuestión de tiempo y resignación.
1 Incluye aminoácidos esenciales en tu dieta
Una toma de hidratos de carbono, con almidones resistentes de asimilación lenta, favorecerá la reposición de glucógeno, así como la recuperación y regeneración de las nuevas fibras musculares.
2 Hidrátate durante todo el día para combatir las agujetas
Sólo así, minimizaremos las consecuencias de los dolores musculares. Además, también prevenimos la aparición de calambres o rampas en los músculos.
3 Calienta y entrena de forma intensa
Cuando aparezcan las agujetas, sigue entrenando normal. Sigue los patrones de días de descanso, pero no te saltes un entrenamiento por tener agujetas.
4 Remedios caseros efectivos
- Ducha fría sobre los músculos doloridos
- Una cucharada de aceite de oliva y 6 gotas de lavanda para hacernos masajes en la zona dolorida.
Mitos para eliminar las agujetas
- Un vaso de leche de 300 ml. con una cucharada de azúcar después del entrenamiento.
- Agua con limón y azúcar: En este caso, debemos de dar un paso al frente y certificar que este remedio no tiene ningún valor a nivel fisiológico. Nuestro cuerpo no notará ninguna mejora por la ingesta de este remedio tan extendido. Sin duda, lo mejor para superar las agujetas sigue siendo dejar pasar el tiempo y enfrentarse a ellas como lo que son, roturas de fibras pequeñas que certifican que nuestro trabajo ha tenido resultado.


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